Bolsonaro enfrenta el desafío de una reforma de las pensiones y Macri pelea por su reelección en el acuerdo con la UE

0
5

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha sido el primero en anunciar en un tuit desde Japón, que ha celebrado satisfecho el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur este viernes, donde participa en el G20 después de que fuentes de su Gobierno filtraran a la prensa brasileña que el pacto era inminente. «Histórico, nuestro equipo, liderado por el embajador Ernesto Araujo, acaba de cerrar el acuerdo Mercosur-UE, que venía siendo negociado sin éxito desde 1999», escribió. Bolsonaro quiere aprovechar que por fin tiene una buena noticia que ofrecer a sus compatriotas tras meses en los que el caos de su Gobierno y diversas polémicas han ido dilapidando el enorme capital político con el que empezó el mandato.

Por otro lado, el argentino Mauricio Macri espera que el acuerdo dé impulso a su campaña por la reelección en las generales de octubre. En Argentina, el acuerdo fue una cuestión de alto impacto emocional. Al menos para el canciller, Jorge Faurie, que no pudo evitar las lágrimas cuando comunicó la novedad al presidente Mauricio Macri vía Whatsapp. «Presidente… lo felicito… en su presidencia se logró… 20 años de negociación… tenemos acuerdo Unión Europea Mercosur».

El ultimísimo obstáculo en la muy larga y laboriosa negociación para sellar el pacto ha sido la política ambiental del nuevo presidente de Brasil quien se ha visto forzado a comprometerse públicamente ante el presidente de Francia, Emmanuel Macron, con que no abandonará el Pacto de París contra el cambio climático horas después de que se le advirtiera en vísperas del G20 de que sin esa garantía no habría acuerdo de libre comercio con los Veintiocho. A su vez, la canciller alemana, Angela Merkel, también le advirtió sobre la deforestación. Una presión que irritó notablemente al Gabinete.

Argentina es un país poco propenso a los acuerdos comerciales, herencia de las políticas de sustitución de importaciones que marcaron buena parte del desarrollo económico de la segunda mitad del siglo pasado. Las experiencias pasadas no fueron buenas, y los empresarios temen que la llegada de productos europeos complique aún más la crisis que viven, producto del derrumbe del PIB, la alta inflación y la falta de crédito.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here